Logo Rutaelcano

500 años de la Junta de Badajoz – Elvas

CIENCIA

¿En qué lado del mundo quedaban las islas de las Especias, castellano o portugués? Hace 500 años Badajoz y Elvas recibieron a Elcano y a los mejores expertos para dilucidarlo.

Comparte:

Choque por la Especiería

Tan solo 30 años después de que Castilla y Portugal se repartieran el océano Atlántico con el Tratado de Tordesillas, sus intereses se enfrentaban al otro lado del globo. Allí se encontraban las míticas islas de la Especiería —hoy islas Molucas— y Elcano acababa de llegar desde ellas con la nao Victoria cargada de clavo y la noticia de su descubrimiento. 

Ubicación de las islas Molucas, en el extremo oriental asiático.

En realidad, varias expediciones portuguesas habían llegado antes hasta aquellas islas, aunque no habían logrado implantarse en ellas de forma continua. Además, el rey de Portugal lo mantenía en secreto para evitar el interés de los castellanos por acudir hasta ellas, puesto que se encontraban tan alejadas que había dudas sobre si su ubicación las hacía corresponder a la demarcación de uno u otro reino. En función de a qué lado del antimeridiano de Tordesillas quedaran, así sería.

El meridiano de demarcación que servía para repartir el mundo según lo acordado en el Tratado de Tordesillas, representado en el Planisferio de Cantino, anterior a 1502.

Ese celo por preservar el conocimiento se volvía en contra del rey Juan III de Portugal tras la llegada de Elcano, porque Carlos V asumió que el lejano archipiélago le pertenecía, y construía nuevas naves para acudir de nuevo hasta allí. Mientras tanto, el rey portugués ya había enviado una armada bajo el mando de Antonio de Brito con la que se implantarían en las islas. De este modo, el choque estaba servido.

Una reunión para frenar a los castellanos

Mientras Carlos V organizaba la expedición de Loaysa para regresar e implantarse en las islas Molucas, Juan III necesitaba ganar tiempo para consolidar la presencia lusa en ellas. El rey portugués tuvo entonces una excelente idea, porque pidió al emperador algo que este no iba a poder rechazar: organizar una reunión de expertos cosmógrafos, pilotos y juristas de ambos reinos que dilucidara quién tenía razón acerca de la ubicación de la Especiería. Carlos V comprendió de inmediato la intención dilatoria de la reunión, aunque estuvo de acuerdo en organizarla. Los términos quedaron establecidos en febrero de 1524 mediante una Capitulación con la que nacía la que vino a llamarse Junta de Badajoz – Elvas.

Por quanto ay dubda y debate así sobre a quién perteneçe la propiedad del Maluco, así como sobre la posesión del, somos concordados que se vea por justiçia por astrólogos, pilotos y marineros y letrados.

Capitulación para organizar junta de expertos sobre posesión del maluco

Retratos del rey Juan III de Portugal y del emperador Carlos V, por los artistas Antonio Moro y Tiziano, respectivamente.

En las ciudades fronterizas de Elvas y Badajoz

No se pudo elegir un lugar más apropiado para celebrar la Junta que la misma frontera entre los reinos de Castilla y Portugal entre las ciudades fronterizas de Elvas y Badajoz, conocida en el lugar como «La Raya».

Sin embargo, esto fue solo sobre el papel según lo ordenado por los reyes. La realidad fue que el 11 de abril de 1524 se mantuvo la primera reunión, pero llegados al puente fronterizo sobre el río Caya, aproximadamente a mitad de camino entre ambas ciudades, se vio que el lugar no era adecuado:

«No pueden estar ni haber más de dos personas de cada parte», escribían al emperador los diputados castellanos pidiendo que se acordara otro lugar. Decían que el río formaba allí una isleta estrecha, pero tampoco podían reunirse en ella porque «sin peligro de la salud es imposible». Esto hizo que las siguientes reuniones se demoraran, y que se concertara finalmente llevarlas a cabo de forma alterna en las ciudades de Badajoz y Elvas.

Mapa Badajoz Elvas

Mapa del entorno entre Badajoz y Elvas, con el camino que las unía y un puente sobre el río Caya, en el cual estaba la frontera. El mapa es de mediados del s. XVIII. Ver en la Biblioteca Virtual de Defensa.

Catedral Badajoz

La Catedral de Badajoz, o iglesia de San Juan Bautista según fue referida entonces, fue el lugar elegido para que se celebraran varias reuniones de los comisionados castellanos y portugueses. Concretamente, fue en su Sala Capitular.

Concelho Elvas

Imagen desde el antiguo ayuntamiento de Elvas, o Casa do Concelho según quedó referido, donde se celebraron las reuniones del lado portugués. Al fondo, la antigua catedral de Elvas, cuya construcción se había iniciado en 1517.

Casa Consistorial Badajoz

El 13 de mayo de 1524 eligieron para reunirse las «casas del concejo de la ciudad de Badajoz». En la Plaza Alta todavía perdura el edificio llamado «de las antiguas casas consistoriales», rehabilitado recientemente y cuya construcción data de finales del s. XV y principios del XVI.

El conocimiento del mundo a examen

Carlos V envió a Badajoz a los mejores cosmógrafos y pilotos del reino y a juristas de su confianza. También acudieron muchos de los marinos que habían dado la primera vuelta al mundo, con quienes se reunió previamente en Vitoria y en Burgos. Todo aquel que podía aportar algo acudió para defender que las islas Molucas quedaban dentro de la demarcación de Castilla según el Tratado de Tordesillas.

La delegación portuguesa contó igualmente con grandes expertos, con quienes se debatió intensamente acerca de las dimensiones del mundo, las distancias existentes entre diferentes puntos muy representativos del globo, y hasta la forma de medir la longitud geográfica, asunto clave no resuelto con la debida precisión en esta época más que sobre el papel. La Junta de Badajoz – Elvas fue una reunión al más alto nivel sobre geografía, matemáticas, náutica y cartografía en la que el conocimiento del mundo quedó sometido a examen.

De izquierda a derecha, firmas de los diputados castellanos Hernando de Colón, fray Tomás Durán, el doctor Salaya, Pedro Ruiz de Villegas, el maestro Alcaraz y Juan Sebastián de Elcano en uno de los escritos conjuntos que dirigieron a Carlos V. En AGI, Patronato, 48, R.13, fol. 7r.

Cuando uno envejece con mal fundamento en las matemáticas, no puede alcanzar la verdad.

Hernando de colón, en «Historia del almirante».

Aunque ellos no lo sabían, puesto que en esta época el tamaño del mundo se consideraba menor del real, se generaban dos antimeridianos teóricos en función del lado del mundo que uno recorriera. Las islas Molucas quedaban dentro de la franja comprendida entre ambos.

Elcano: «algunos me quieren mal»

Durante la celebración de la Junta de Badajoz – Elvas, el emperador concedió licencia a Elcano para portar armas junto a dos escoltas. Atendía así a la solicitud previa del capitán, formulada porque, según decía, «algunos me quieren mal».

«Receláis de que os herirán, matarán o lisiarán, o harán otro mal, o daño o desaguisado», contestaba Carlos V. Esto evidencia la gravedad del conflicto de intereses que se estaba dirimiendo, y el temor de Elcano al oponerse a los del rey de Portugal.

Real Cédula de 22 de mayo de 1524 por la que el emperador concedía a Elcano licencia para portar armas. Ver en el Archivo Histórico de Euskadi. Transcrita por Borja Aguinagalde en este artículo.

Participantes

Delegación castellana
Jueces árbitros diputados

Hernando de Colón

Fray Tomás Durán

Maestro Alcaraz

Sancho de Salaya

Pedro Ruiz de Villegas

Juan Sebastián de Elcano

Cristóbal Vázquez de Acuña

Pedro Manuel

Fernando de Barrientos

Secretario

Bartolomé Ruiz de Castañeda

Procuradores

Bernaldino de Ribera

Juan Rodríguez de Pisa

 

Delegación portuguesa
Jueces árbitros diputados

Antonio de Acevedo Coutiño

Francisco Cardoso

Gaspar Vázquez

Diego López Sequeira

Pedro Alfonso de Aguiar

Francisco de Melo

Tomás de Torres

Simón Fernández

Maestre Margallo

Secretario

Gómez Yáñes de Freitas

Procuradores

Alfonso Fernández

Diego Barradas

Otros enviados por Carlos V
Cosmógrafos y pilotos

Sebastián Caboto

Diego Ribero

Juan Vespucci

Rodrigo Bermejo

Simón de Tarragona

Marinos de la primera vuelta al mundo

Martín Méndez

Miguel de Rodas

Juan de Acurio

Hernando de Bustamante

Nicolao de Nápoles

Richart de Normandía

Diego Gallego

Gómez Hernández

Francisco Rodríguez

Miguel Sánchez de Rodas

Juan Martín

Juan de Arratia

Ocacio Alonso

Antón Hernández Colmenero

Juan Rodríguez de Huelva

Juan de Zubileta

Pedro de Tolosa

Otros

Simón de Alcazaba

 

Final sin acuerdo

Conforme todo apuntaba, las reuniones concluyeron el 31 de mayo de 1524 sin ningún tipo de acuerdo. Carlos V escribió entonces a Juan III mostrándose muy molesto por no haber asumido la posesión castellana del Maluco, algo que para el emperador había quedado «claramente» acreditado.

Interesados en acercar posturas, y una vez casados ambos con sus hermanas respectivas, no se volvió a incidir por vía diplomática sobre este asunto hasta que en 1529 Juan III aceptó pagar 350.000 ducados de oro por los derechos de posesión del Maluco, archipiélago que el emperador recuperaría cuando quisiera con solo devolver el dinero. A este acuerdo se le llamó Tratado de Zaragoza, aunque antes de que entrara en vigor llegaron a zarpar hacia el Maluco las expediciones castellanas de Esteban Gómez, Loaysa, Saavedra, Caboto y quizás también la de Diego García de Moguer al Pacífico Sur. Los de Loaysa y los de Saavedra consiguieron llegar y libraron allí años de guerra aislados del resto del mundo, pero eso es otra historia.

El niño en nalgas

El cronista de Indias Francisco López de Gómara contó una graciosa anécdota que reproducimos textualmente:

Aconteció que, paseándose un día por la ribera de Guadiana Francisco de Melo, Diego López de Sequeira y otros de aquellos portugueses, les preguntó un niño que guardaba los trapos que su madre lavaba si eran ellos los que repartían el mundo con el emperador, y como le respondieron que sí, alzó la camisa, mostró las nalguillas y dijo: «Pues echad la raya por aquí en medio». Cosa fue pública y muy reída en Badajoz.

Badajoz en el siglo XVII, por Badajoz Israël Silvestre.

Grabado que muestra una vista panorámica de la ciudad de Badajoz desde la margen derecha del río Guadiana, a mediados del siglo XVII. En el centro destaca la torre de la catedral de San Juan Bautista. Ver en la Biblioteca Nacional de Francia.

fuentes y bibliografía: