Logo Rutaelcano

En Filipinas hasta Brunéi

Arriban el 9 de julio de 1521

Km
0
Días
0

Datos acumulados desde Sevilla

Queman la nao Concepción

Tras los sucesos de Cebú no eran suficientes para tripular las tres naves, por lo que quemaron la Concepción. Solo restaban la Trinidad y la Victoria.

Carvallo capitán

Se erige en capitán general el portugués Juan López Carvallo, posiblemente por su experiencia previa en Asia —hablaba algo la lengua del Maluco—. Gonzalo Gómez de Espinosa asciende por el momento a capitán de la nao Victoria.

¿Por qué a Brunéi?

Partieron de Cebú sin provisiones, así que priorizaron su búsqueda. Carvallo prefirió poner rumbo a Brunéi en vez de hacia el Maluco, quizá por  tratarse de una ciudad con gran actividad comercial.

En Brunéi

Escala de 20 días. De nuevo al borde del desastre.

Bruneí era una ciudad rica, con un rey al que acudieron a visitar Espinosa y Elcano. Siguiendo la costumbre local, lo hicieron a lomos de elefantes.

Pese al gran boato, fueron retenidos 15 días, mientras en las naos cundía el nerviosismo.

Tras regresar a las naos, dieron por hostil una armada que acudía al puerto. Atacaron un gran junco y tras librar un combate Espinosa mató a su capitán.

Envió al rey de Brunéi su cabeza diciéndole que lo mismo le haría a él si no les devolvía a los españoles que todavía retenía en tierra. Entre estos estaba el hijo brasileño de Carvallo.

Terminaron marchando sin él ni otros cuatro.

De Brunéi a Tidore

Arriban el 8 de noviembre de 1521

Km
0
Días
0

Datos acumulados desde Sevilla

Espinosa y Elcano capitanes

Eligieron por capitán general a Espinosa, en sustitución de Carvallo en la nao Trinidad. Elcano fue nombrado entonces capitán de la nao Victoria.

Miedo a parar en tierra

Tras lo ocurrido resolvieron buscar guías que les supieran guiar al Maluco, asaltando los navíos con los que se cruzaran. Encontraron a un hombre que sabía algo de castellano. No tendrán buena conciencia de esto, alegando que no lo hicieron «por hacer mal a ninguno, sino por venir al Maluco».

Libro de las Paces del Maluco

Documento clave para conocer los encuentros y relaciones de los expedicionarios desde que Espinosa tomó el mando, de mano del escribano Martín Méndez.

En Tidore

Escala de 43 días para los de la nao Victoria.

Objetivo cumplido: Castilla consigue llegar las islas de la Especiería.

El rey de Tidore, Almansur, les atendió con gran hospitalidad y ofreció vasallaje a Carlos I. Su gente aclamaba a nuestros marinos «con grandes alegrías, sones y cantares, al grito de ¡Maluco por Castilla!».

Concertaron con él la compra de clavo, la apreciada especia autóctona, a cambio sobre todo de telas. Además, les proporcionó cuanta ayuda fue necesaria.

Desde la isla de Ternate acudió un portugués llamado Pedro Alfonso de Lorosa, único que vivía en el Maluco por entonces.

Les puso sobre aviso de que el rey de Portugal había ordenado al gobernador de la India que enviara hasta allí una armada por si llegaban los de Magallanes. Urgía por tanto marchar.

Recibieron más clavo del que podían cargar, así que decidieron guardarlo hasta que acudiera una siguiente expedición. Para ello construyeron almacenes y quedaron cinco tripulantes al cargo, con el despensero Juan de Campos al frente de ellos.

El 18 de noviembre de 1521, con ambas naos cargadas, pretenden emprender el regreso. Pusieron velas nuevas, y en ellas pintaron la cruz de Santiago con esta inscripción:

Esta es la Figura de Nuestra Buenaventura

Su plan no consistía en volver por donde habían venido, sino que adoptaron la idea de regresar por el hemisferio portugués y, con ello, de completar la primera circunnavegación. Sin embargo, al levar anclas se abrió una vía de agua en la nao Trinidad que les impedía navegar. Se reunieron y decidieron lo siguiente: 

Según el testimonio del grumete Martín de Ayamonte, la avería consistió en «un agujero grande junto a la quilla». Enseguida se pudo comprobar la dificultad que iba a entrañar su reparación. Sería necesario vararla en seco y reconstruir el casco.

Reunidos en consejo, decidieron que la nao Victoria partiera de inmediato ante el riesgo de que acudieran los portugueses con intención de apresarlos o, como dijo Elcano, «para que tu Alta Magestad fuera sabedora del descubrimiento de la Especiería».

Los de la Trinidad no tendrían más remedio que quedarse a reparar su navío, «con mucho trabajo y peligro», según contaría Espinosa.

En el mismo consejo se decidió que, una vez quedara reparada la Trinidad, no seguirían con ella la estela de la Victoria, sino que intentarían regresar poniendo rumbo a Panamá, la tierra conocida por ellos más próxima en la que encontrarían ayuda de otros españoles.

De hecho, allí estaban Andrés Niño y Gil González Dávila, quienes habían partido de Sanlúcar prácticamente a la vez que ellos.

Entre abrazos y lágrimas, el 21 de diciembre de 1521 se produjo la separación entre las tripulaciones de las naos Trinidad y Victoria. Estos no pudieron marchar hasta la tarde, cuando los compañeros que iban a quedar atrás terminaron de escribir las cartas que dirigieron a sus seres queridos. Antonio PIgafetta contó así el emocionante momento:

Entonces, los barcos se despidieron con una descarga recíproca de artillería; los nuestros nos siguieron en su chalupa tan lejos como pudieron, y nos separamos, al fin, llorando.

antonio pigafetta

De Tidore a Timor

Última parada del 5 al 7 de febrero de 1522

Km
0
Días
0

Datos acumulados desde Sevilla

47 + 13 asiáticos

A los 47 tripulantes supervivientes de la nao Victoria se sumaron en Tidore trece asiáticos. Al menos uno era un piloto de Tidore que los guió hasta Timor, donde se apeó. Otros eran  «moros tomados en buena guerra» en Brunéi, y otros, simplemente, quienes lo hicieron de forma voluntaria «para conocer al Emperador y estos reinos».

El viento lo complica

El monzón reinante de invierno les permitía navegar al sur, pero con extrema dificultad al oeste. Además, una gran tormenta en el mar de Banda estuvo cerca de echarlos a pique. La nao resultó dañada, y se detuvieron a repararla 15 días en Mallúa.

Deserciones en Timor

Martín de Ayamonte y Bartolomé de Saldaña huyeron de la nao Victoria echándose al mar durante la noche cuando la nao se encontraba detenida en la costa de Timor. No tardó en encontrarlos allí una expedición comercial portuguesa.

Elcano se empeña

Según el testimonio de Ayamonte, Elcano se empeñó en adoptar la ruta seguida en contra de la opinión del maestre y del piloto —Miguel de Rodas y Francisco Albo—, partidarios de dirigirse a las Maldivas siguiendo la ruta conocida por los portugueses.

Pasado el tienpo de que las naos navegaban para Jaba e Malaca, determinamos de morir o con grand honra a serviçio de tu alta magestad, por haserla sabidora del dicho descobrimiento, con una sola nao partyr estando tal de bromas como Dios quería.

Juan sebastián de elcano

Testimonio de Martín de Ayamonte

Grumete de la nao Victoria que desertó en Timor, en Malaca el 1 de junio de 1522.

De Timor al cabo de Buena Esperanza

Lograron doblar el cabo el 19 de mayo de 1522

Km
0
Días
0

Datos acumulados desde Sevilla

"Determinamos morir"

La idea de Elcano consistía en navegar sin escalas hasta España para no incumplir el Tratado de Tordesillas, que le obligaba a mantenerse alejado de la costas, dominio del rey de Portugal. Así, convirtió el regreso en una épica carrera de resistencia.

Índico sur inexplorado

Se adentró en latitudes inexploradas del Índico sur buscando vientos que lo dirigieran hacia el cabo de Buena Esperanza. 

Sucesión de frentes contrarios

La climatología del Índico resultó ser una trampa con sucesivos frentes contrarios que dificultaron enormemente el avance. Adquirieron un mérito extraordinario por salvar esta dificultad.

Vías de agua

La nao Victoria presentaba vías de agua. En la sentina portaban bombas «de palo» con las que la achicaban. Según Ayamonte, ya en Timor necesitaban hacerlo cada hora.

Frente al cabo de Buena Esperanza

Lograron doblarlo tras 103 días de navegación desde Timor, solo 5 menos de los empleados para atravesar el Pacífico.

Los medios de la época impedían medir la longitud geográfica en alta mar, y creyeron haber alcanzado el Atlántico lejos del cabo de Buena Esperanza. Tras virar al noroeste, toparon sin pretenderlo con la costa africana, aunque huyeron «por estar en ello nuestra libertad», según Albo.

El cabo ya era temido por sus difíciles condiciones para la navegación, con corrientes muy fuertes y clima tempestuoso. Permanecieron 4 días bregando frente a él hasta lograr doblarlo. Partieron el mástil y verga del trinquete.

Los cien días acumulados desde Timor y su dureza hacen que empiecen a producirse las primeras muertes. Del 12 al 20 de mayo fallecieron Pedro Gascón, Lorenzo de Iruña, Juan de Safelices, Bernal Manrio y Juan de Ortega. Pese a todo, se conjuraron para volver a España.

Del cabo de Buena Esperanza a las islas de Cabo Verde

Llegaron el 10 de julio de 1522, aunque creían estar a día 9.

Km
0
Días
0

Datos acumulados desde Sevilla

Récord de velocidad

Tras doblar el cabo, la corriente de Benguela impulsó con fuerza a la nao Victoria que, según lo indicado en el derrotero, llegó a navegar unos 560 km o 300 millas del 25 al 26 de mayo, frente a desierto de Namibia.

Solo arroz y agua

Los víveres escaseron hasta el punto de no contar más que con arroz para comer, que cocían con agua de mar. Unido esto al calor reinante tras cruzar el ecuador, se produjo una sucesión de muertes insostenible. Se morían.

Difícil decisión por votación

Tras buscar comida sin éxito junto a las costas de Guinea, Elcano sometió a votación seguir adelante o buscar ayuda de los portugueses en las islas de Cabo Verde. Ante el riesgo de que los apresaran, terminarán acudiendo intentando ocultar quiénes eran.

Al límite en Cabo Verde

13 tripulantes quedan presos

Contaron que venían de América, por lo que las autoridades portuguesas les proporcionaron víveres sin recelo durante dos días. Al tercero acudieron a tierra 13 tripulantes con intención de comprar esclavos para ayudar con el achique de las bombas, y al pagar con especias levantaron sospechas y fueron retenidos.

Creyeron llegar el 9 de julio, pero allí les decían que era el día 10. Al principio pensaron que se habían descontado tras un viaje tan largo, pero pronto comprendieron que «debíamos ganar 24 horas sobre los que permanecían en el mismo sitio, y basta reflexionar para convencerse de ello», según explicó Pigafetta.

Los de la nao Victoria tuvieron que acabar huyendo, y se dirigieron al sur consiguiendo despistar a sus perseguidores. Nada más llegar a España, Elcano pediría a Carlos I que negociara la libertad de sus 13 compañeros retenidos en Cabo Verde.

9 de ellos serían liberado solo 37 días después, mientras que otros tres huyeron echándose al mar cuando se les embarcó, por lo que tardaron 5 meses y 22 días en ser repatriados y liberados.

De Cabo Verde a Sanlúcar de Barrameda

Llegaron el 6 de septiembre de 1522

Km
0
Días
0

Datos acumulados desde Sevilla

La vuelta larga

Elcano adoptó una ruta desde Cabo Verde conocida como «volta do Guinea», mediante la que se evitaban los vientos alisios contrarios habituales cerca de África. 

Tripulación muy insuficiente

Partieron de Cabo Verde solo 22 hombres, de los que  murieron dos de camino —Andrés Blanco y Esteban Villón—. Era un número muy inferior al necesario para repartirse el trabajo en tres turnos, como era habitual, por lo que el sobreesfuerzo necesario fue máximo.

A Sanlúcar y no a Galicia

Dada su situación de emergencia, pudieron haberse dirigido a cualquier puerto gallego, de los que estuvieron más cerca, en vez de a Sanlúcar. A estas alturas había que acabar la primera vuelta al mundo, y hacerlo bien.

Victoria en Sanlúcar de Barrameda

Elcano escribe a Carlos I: el mayor logro, la primera vuelta al mundo.

Saberá tu Alta Magestad lo que en más avemos de estimar y tener es que hemos descubierto e redondeado toda la redondeza del mundo.

Juan sebastián de elcano

Copia de la carta de Elcano a Carlos I

En Sanlúcar de Barrameda a 6 de septiembre de 1522

Fin del viaje en Sevilla

Llegaron el 8 de septiembre de 1522. Desembarcaron el día 9.

Km
0
Días
0

Datos acumulados

Desembarco en procesión

Al desembarcar se dirigieron descalzos y con cirios en la mano al Monasterio de la Victoria de Triana para dar gracias a la Virgen. A continuación, prosiguieron hasta la Catedral para hacerlo ante la Virgen de la Antigua.

"Flacos como jamás hombres estuvieron"

Así describió Elcano el aspecto de los tripulantes supervivientes cuando pidió mercedes por ellos al emperador. Este le contestó por carta de inmediato, y le pidió acudir ante él, «porque quiero informarme de vos muy particularmente». Elcano acudió entonces a Valladolid con muchos de sus compañeros.

27 toneladas de clavo

Las 27 toneladas de clavo que trajo la nao Victoria fueron entregadas a Cristóbal de Haro, quien se encargó de venderlas al mejor precio. Obtuvo 8,6 millones de maravedís, un importe ligeramente superior al del coste total de la expedición.

Dieron la vuelta al mundo

Los 18 de la nao Victoria

1. Juan Sebastián de Elcano. Capitán. De Guetaria, 35 años.

2. Miguel de Rodas. Maestre. De Rodas, 45 años.

3. Francisco Albo. Piloto. De Quíos.

4. Juan de Acurio. Contramaestre. De Bermeo, 28 años.

5. Hernando de Bustamante. Barbero. De Alcántara, 28 años.

6. Antonio Pigafetta. Sobresaliente. De Vicenza.

7. Maestre Hans. Lombardero. De Aquisgrán.

8. Antón Hernández Colmenero. Marinero. De Huelva, 48 años.

9. Francisco Rodríguez. Marinero. De Sevilla, 38 años.

10. Juan Rodríguez de Huelva. Marinero. De Mallorca, 25 años.

11. Nicolao de Nápol. Marinero. De Napflio, 38 años.

12. Miguel Sánchez. Marinero. De Rodas, 30 años.

13. Diego Carmena. Marinero. De Bayona, 25 años.

14. Martín de Judícibus. Merino. De Génova.

15. Juan de Arratia. Grumete. De Bilbao. 18 años.

16. Juan de Santander. Grumete. De Cueto, 25 años.

17. Vasco Gómez Gallego. Grumete. De Bayona.

18. Juan de Zubileta. Paje. De Baracaldo, 16 años. 

Llegados desde Cabo Verde

1. Martín Méndez. Escribano y contador. De Sevilla, 33 años.

2. Roldán de Argote. Lombardero. De Brujas.

3. Rixart de Normandía. Carpintero. De Bruz, 28 años.

4. Gómez Hernández. Marinero. De Huelva, 24 años.

5. Ocacio Alonso. Marinero. De Bollullos, 33 años.

6. Felipe de Rodas. Marinero. De Rodas.

7. Pedro de Tolosa. Grumete. De Tolosa, 23 años.

8. Maestre Pedro. Esgrimidor. Embarcó en Tenerife.

9. Juan Martín. Criado de Luis de Mendoza. De Aguilar de Campoo, 28 años.

10. Simón de Burgos. Criado de Luis de Mendoza. Se le tuvo por portugués.

11. Pedro de Chindurza. Paje. De Bermeo.

12. Vasquito Gallego. Paje. De Bayona.

Completaron la circunnavegación en el Atlántico aunque fallecieron antes de concluir el viaje

1. Esteban Bretón. Marinero. De Le Croisic.

2. Andrés Blanco. Grumete. Embarcó en Tenerife.

3. Martín de Magallanes. Sobresaliente. De Lisboa.

4. Pedro de Valpuesta. Criado de Juan de Cartagena. De Burgos.

5. Diego García de Trigueros. Marinero. De Huelva.

6. Domingo Bautista. Marinero. De Sestri de Poniente, Génova.

Supervivientes de la nao Trinidad

1. Gonzalo Gómez de Espinosa. Capitán. De Espinosa de Los Monteros.

2. Ginés de Mafra. Marinero. De Jerez de la Frontera. 

3. León Pancaldo. Piloto. De Savona.

4. Juan Rodríguez «El Sordo». Marinero. De Sevilla.

5. Hans Vargue. Lombardero. De Alemania, fallecido en Lisboa antes de ser puesto en libertad.

Para profundizar

Mapa de seguimiento diario

La tripulación

books, library, education-283246.jpg

Las fuentes