Logo Rutaelcano

La primera vuelta al mundo

El viaje más épico jamás realizado, contado como nunca.

Comparte:

El océano por explorar

Castilla y Portugal lanzados a la exploración oceánica.

En 1494 Castilla y Portugal acordaron fijar una frontera de polo a polo por mitad del océano Atlántico mediante la que se repartieron el mundo por explorar. Fue el llamado Tratado de Tordesillas.

Solo 25 años después, las naves lusas habían recorrido su mitad del globo hasta Asia oriental, mientras que para las expediciones castellanas América se mostraba como una barrera infranqueable.

En 1513, Vasco Núñez de Balboa cruzó a pie el istmo de Panamá y descubrió a espaldas de América el que llamará Mar del Sur.

En 1516, Juan Díaz de Solís buscaba un paso por Sudamérica al Mar del Sur. Alcanzó el Río de la Plata aunque durante su exploración cayó muerto por indígenas antropófagos y su tripulación regresó. Aquella costa quedó por el momento como la más lejana alcanzada en Indias.

Siempre muy cotizadas, llegaron a Europa desde la antigüedad. Su precio se había disparado porque las rutas comerciales tradicionales se veían entorpecidas por el emergente Imperio Otomano.

Tras la llegada de Vasco de Gama a India (1498), los portugueses abrieron una nueva ruta navegando alrededor de África y, con ello, un lucrativo negocio.

Magallanes y su proyecto

Destino a las islas de la Especiería

Los portugueses Fernando de Magallanes y Ruy Falero pidieron licencia junto al mercader burgalés Cristóbal de Haro, socio financiero, para organizar una armada a las islas de las especias, o islas del Maluco.

El rey no solo aceptó sino que hizo suya la armada, que sería sufragada por la Corona y organizada por la Casa de Contratación de Indias de Sevilla, Quedó establecido como las Capitulaciones de Valladolid, de marzo de 1518.

Las especias nacían en unas islas remotas que los portugueses habían localizado durante el viaje de exploración de Antonio de Abreu (1512). No se habían implantado en ellas, y lo mantenían en secreto.

Magallanes mostraba como aval a su proyecto la carta de un pariente suyo escrita desde aquellas islas, en la que explicaba su ubicación. Según decía, estaban tan lejos que se salían de la demarcación portuguesa y pertenecían a Castilla.

La expedición nunca fue concebida para dar la vuelta al mundo, sino para explorar el mejor camino hasta las islas de la Especiería.

Magallanes planeó buscar un paso en Sudamérica que le permitiera navegar hasta Asia, pero siempre mantuvo abierta la posibilidad de terminar acudiendo por la vía portuguesa. De hecho, habría sido el único camino en caso de no haberlo encontrado.

Pulso entre Carlos I y Magallanes

Tensión máxima entre ambos antes de la salida.

Carlos I exigió repetidas veces a Magallanes que declarara a los demás el camino que pretendía seguir, para que la expedición no fracasara si a él le ocurría algo.

Pese a que conforme se aproximaba la fecha de salida Magallanes seguía sin hacerle caso, el rey no podía prescindir de él por ser el único que sabía dónde había que ir.

A Magallanes lo convertía en único su conocimiento respecto a la ubicación de la Especiería. Si lo revelaba, cualquier otro podría sustituirlo.

Por ello, quiso preservar su secreto y para ello decidió apurar al máximo hasta cumplir la orden del rey. No consta que lo hiciera hasta el día anterior a la salida.

Poco antes de partir, con Magallanes todavía incumpliendo su orden, Carlos I se vio obligado a mantenerlo al frente aunque decidió elevar al capitán Juan de Cartagena a su mismo nivel de mando. También limitó el número de portugueses que podían embarcar. Ruy Falero quedaría en tierra.

Se organiza la armada

La Casa de Contratación de Indias de Sevilla prepara la expedición con víveres y pertrechos para dos años.

Navíos
0
Tripulantes
0
Tn de bizcocho
0
Tn de cobre
0
Brújulas
0

Trinidad

Fernando de Magallanes

Juan Bautista de Punzorol

Esteban Gómez

San Antonio

Juan de Cartagena

Juan de Lorriaga

Andrés de San Martín

Concepción

Gaspar de Quesada

Juan Sebastián de Elcano

Juan López Carvallo

Victoria

Luis de Mendoza

Antón Salamón

Vasco Gallego

Santiago

Juan Serrano

Baltasar Genovés

Juan Serrano

Respectivamente, nombres de los capitanes, maestres y pilotos en cada nao.
Según AGI, Patronato, 39, R.6.

Inicio del viaje

El 10 de agosto de 1519 zarparon de Sevilla los cinco navíos, y la tripulación empezó a devengar sueldo. Permanecieron detenidos 41 días más en Sanlúcar de Barrameda.

Coincidieron allí otra expedición que se dirigió al Pacífico, la de Gil González Dávila y Andrés Niño, quienes iban a acarrear navíos desmontados por el istmo de Panamá.

Sanlúcar de Barrameda - Tenerife

Del 20 al 26 de septiembre de 1519

Detenidos por dos veces

Se detuvieron primero en Santa Cruz de Tenerife, para después recalar junto a la Montaña Roja, al sur de la isla.

Recogida de últimos productos

En Canarias era importante recoger pez y brea, necesarias para el mantenimiento de los navíos. También leña y carne.

Noticias sobre armada portuguesa

Se recelaba de que el rey de Portugal hubiera dispuesto una armada para interceptarles. Aquí supieron que esta había pasado adelante.

Queda 1 y suben 4

En Tenerife quedó un tal Lázaro de Torres, y se incorporaron cuatro hombres para conformar desde aquí una dotación de 247 tripulantes.

Tenerife - Bahía de Santa Lucía

Arribaron el 13 de diciembre de 1519

Km
0
Días
0

Datos acumulados desde Sevilla

Juan de Cartagena apresado

Magallanes no solo ignoró la orden del rey de actuar de acuerdo con Juan de Cartagena, sino que lo despreció y, cuando este se quejó, lo acabó apresando.

Encalmadas y tormentas

La navegación se realizó próxima a la costa africana hasta Sierra Leona. Allí sufrieron grandes encalmadas, aunque fueron sucedidas por una gran tempestad librada sin consecuencias.

Ajusticiado el maestre Salamón

El maestre de la nao Victoria fue sentenciado a muerte por sodomía, y se esperó a llegar a tierra para consumar la condena.

Bahía de Santa Lucía (Brasil)

Escala de 14 días

Por un rey de oros me dieron seis gallinas. Hay en este país infinitos papagayos; por un espejito nos daban ocho o diez.

antonio pigafetta, sobresaliente.

El piloto portugués Juan López Carvallo acudió a buscar a un hijo que decía haberte tenido allí con una indígena en un viaje anterior. El niño tenía 7 años, y en adelante viajará con él.

Bahía de Santa Lucía - Río de la Plata

Arribaron el 11 de enero de 1520. Lo exploraron durante 27 días.

Km
0
Días
0

Tardaron en cerciorarse de que no era el paso

Tras el regreso precipitado de los de Solís se pensaba que este podría ser el paso al Mar del Sur. Los del patache Santiago, el navío de menor calado, tardarán tres semanas en explorarlo en solitario hasta asegurarse de que no lo es.

En el extremo del mundo conocido

En adelante, y hasta que lleguen al Maluco, navegarán por aguas desconocidas.

Se hallaron en agua tan blanca que por experiencia quisieron ver qué era y, probada, hallaron ser agua dulce, que causó en todos admiración y algún temor, sin ver tierra, de ver agua dulce.

Relación de Ginés de Mafra, marinero.

Río de la Plata - Puerto de San Julián

Del 2 de febrero al 31 de marzo de 1520

Km
0
Días
0

Puerto de San Julián

Escala de 146 días

Visto que iban por la costa adelante sin tomar la derrota en busca del cabo de Buena Esperanza, donde Magallanes les dijo que habían de ir...

Juan lópez de recalde, contador mayor de la casa de contratación de indias.

agi, patronato, 34, r.15.

Magallanes se guardó muy bien de dar a conocer su atrevido proyecto.

Antonio pigafetta

Recorrían una costa inexplorada desde hacía 58 días, pero no aparecía el paso que Magallanes buscaba. Conforme avanzaban el clima se iba tornando más inhóspito y, al topar con un puerto propicio, el capitán general comunicó su decisión de detenerse a pasar el invierno.

Liderados por Juan de Cartagena, muchos oficiales se oponían porque, en caso de que el estrecho no existiera, no tendrían suficiente autonomía para llega a la Especiería. Eran partidarios de continuar, o bien buscando el estrecho mientras el clima lo permitiera, o bien dirigiéndose al Maluco por el cabo de Buena Esperanza, tal como contarían que el propio Magallanes les había dicho anteriormente que harían.

Magallanes se mostró inflexible, por lo que un día después, los capitanes Juan de Cartagena, Gaspar de Quesada y Luis de Mendoza decidieron organizar un motín.

Gracias a un expeditivo Espinosa, que mató a Luis de Mendoza, Magallanes resolvió el motín con rapidez. Consolidó su mando tras condenar a muerte a Quesada, y a destierro a Juan de Cartagena, a quien dejó abandonado al marchar de aquí.

Durante la invernada se produjeron encuentros esporádicos con los indígenas, que describieron como gigantes y llamaron «patagones, por sus grandes pies». Eran nómadas y vivían de forma muy primitiva, aunque su gran corpulencia despertaba la curiosidad de todos. Narraba el cronista Antonio de Herrera que «el menor de ellos era mayor y más alto que el mayor hombre de Castilla».

Puerto de San Julián - Puerto Santa Cruz

Dos días de travesía para continuar detenidos 53 días más.

Km
0
Días
0

Mientras permanecían en San Julián, Magallanes envió a explorar en solitario al patache Santiago. Este encalló cerca de la desembocadura del río Santa Cruz, sorprendido por un temporal y una fuerte bajamar.

El accidente se saldó con solo un muerto.

Con gran esfuerzo, dos hombres se ocuparon de acudir a pie hasta San Julián para avisar al resto de la flota. Necesitaron cruzar el río Santa Cruz, y caminar cien km.

Tras su rescate, Magallanes decidió pasar a Santa Cruz con las cuatro naves restantes.

El motivo del cambio de puerto de invernada no quedó establecido en las fuentes sobre el viaje. Parece tratarse de la mayor biodiversidad existente en Santa Cruz, un auténtico paraíso natural donde había mucha pesca, leones marinos, pingüinos, y «aves que cubrían el cielo».

Llegada al Estrecho

21 de octubre de 1520, solo tres días después de partir de Santa Cruz.

Km
0
Días
0

Tras doblar el cabo les pareció hallarse en una bahía cerrada, aunque tanto las fuertes corrientes como la gran profundidad del fondo indicaban que podía tratarse del paso que buscaban.

Las naos San Antonio y Concepción se adelantaron a explorar el fondo de la bahía, donde encontraron una angostura por donde se podía continuar. Regresaron dando salvas con la artillería por su descubrimiento.

Los vimos venir hacia nosotros singlando a toda vela y con los pabellones deplegados, y cuando estuvieron más cerca saludaron con descargas de las bombardas y prorrumpieron en exclamaciones de júbilo. Hicimos nosotros lo mismo y, al saber que habían visto la continuación de la bahía o, mejor dicho, del estrecho, dimos gracias a Dios y a la Virgen María, y proseguimos la ruta.

Antonio pigafetta

Un largo estrecho y una deserción

38 días para 600 km de extraordinaria dificultad

Km
0
Días
0

Las diferencias con Magallanes hacen que los de la nao San Antonio decidan poner rumbo de vuelta, bajo el liderazgo del piloto Esteban Gómez y con 59 tripulantes en total. El capitán de la nao en sustitución de Cartagena, Álvaro de Mesquita —primo de Magallanes—, será apresado. Llegarán a Sevilla siete meses más tarde, el 6 de mayo de 1521.

Naos Estrecho RutaElcano

Sus grandes corrientes y su clima en extremo variable y difícil convierten al estrecho en uno de los lugares del mundo más peligrosos para la navegación a vela. Con cautela, buen hacer, y quizás algo de suerte, tardaron 38 días en cruzar sus 600 km, aunque debieron explorar un intrincado laberinto hasta conseguirlo.

Cada uno se tuvo por dichoso en haberse hallado en cosa que otro antes que él no se había hallado. Salió el armada del Estrecho a la mar del Sur, y dieron muchas gracias a Dios por se lo haber deparado.

relación de Ginés de Mafra

El océano Pacífico

108 días siempre con viento favorable

Km
0
Días
0

Datos acumulados desde Sevilla

El bizcocho que comíamos no era ya pan, sino un polvo mezclado con gusanos que habían devorado toda la sustancia, y tenía un hedor insoportable por estar empapado en orines de rata. El agua que nos veíamos obligados a beber era igualmente pútrida y hedionda. [...] Hasta las ratas, tan repugnantes al hombre, llegaron a ser un manjar tan caro, que se pagaba cada una a medio ducado.

antonio pigafetta

La cartografía previa al viaje ya mostraba un gran hueco entre Panamá y Asia, con un ancho de unas 2.000 leguas, equivalentes a unos 11.000 km. Esto se debe al dimensionamiento del mundo con que ellos contaban.

Esto confiere mayor mérito a nuestros marinos, porque continuaron adelante sabiendo que iban a enfrentarse a un océano inmenso. En realidad este fue aún mayor, porque estimaban que la longitud del ecuador era aproximadamente un 13% menor.

Este conocimiento teórico previo se evidencia con la derrota seguida, puesto que cruzaron más de medio océano hasta acanzar el ecuador, donde Magallanes sabía que se encontraba la Especiería.

La travesía se convirtió en muy penosa por la extrema carencia de agua y alimentos. Las tripulaciones enfermaron, en especial por escorbuto ante la falta de alimentos frescos, aunque si nos fijamos en la lista de fallecidos quizá nos sorprendamos al ver que en proporción no fueron tantos los muertos en esta travesía. Las hubo peores después.

La climatología les resultó muy propicia, con vientos constantes a favor y sin ninguna borrasca, lo que les permitió avanzar diariamente del orden de 70 leguas —385 km—. Por ello, nombraron a aquel océano como Pacífico.

En mitad del Pacífico tienen bastante mala suerte porque encontraron dos islotes pequeños en los que les resultó imposible parar —el atolón de Puka-Puka y la isla de Flint, que llamaron San Pablo, y de los Tiburones respectivamente—.

Tuvieron que avanzar mucho más hasta poder detenerse en la isla de Los Ladrones, hoy Guam.

Uno que estaba en la gavia que se llamaba Navarro dijo a grandes voces: ¡tierra, tierra!. Con esta subida palabra todos se alegraron tanto que el que menos señales de alegría mostraba se tenía por más loco.

relación de ginés de mafra

Los isleños venían a nuestros barcos y robaban tan pronto una cosa como la otra, sin que pudiéramos impedirlo. [...] Por lo maravillados y sorprendidos que quedaron al vernos, estos ladrones creían, sin duda, ser los únicos habitantes del mundo.

antonio pigafetta

El 6 de marzo de 1521 gran número de gentes extrañas acudieron a bordo de las naos, en unas embarcaciones que sorprendieron por su agilidad. Carentes de sentido de la propiedad, se llevaban cuanto querían mientras repartían cocos para comer. Magallanes perdió la paciencia con ellos cuando se llevaron el batel de la Trinidad. Al acudir a recuperarlo ordenó quemar el poblado, y acabaron marchando de allí después de tan solo tres días, antes de lo que hubiera sido necesario.

En la imagen, dibujo de una de las embarcaciones que encontraron allí durante la expedición de Legazpi en 1564. AGI, MP, Filipinas, 2.

En Filipinas hasta Cebú

Arriban el 7 de abril de 1521

Km
0
Días
0

Datos acumulados desde Sevilla

Al acercarse a la isla de Suluan vieron otra más grande, Homonhon, y acudieron a ella el 16 de marzo de 1521. Encontraron un buen puerto y se detuvieron 9 días, siendo bien tratados por los indígenas. Muchos llegaron enfermos, y algunos morirían pese al descanso.

Al proseguir viaje, en Mazaua encontraron gente muy hospitalaria que traía comida desde islas cercanas. No obstante, necesitaban reponer las bodegas y Magallanes preguntó por el lugar más poblado del entorno. Así, el rey de Mazaua los acompañará y guiará hasta Cebú.

Enrique, esclavo malayo de Magallanes, entiendió algo la lengua local y comprendieron así que habían llegado a Asia por occidente. Iban por buen camino.

En Cebú y Mactán

Escala de 24 días. Muerte de Magallanes.

Cuando cayó y se vio rendido por los enemigos, se volvió varias veces hacia nosotros para ver si habíamos podido salvamos.

Antonio pigafetta, sobre la muerte de magallanes.

Magallanes se fue ganando la confianza del rey local, Humabón, y terminó cristianizando a miles de indígenas. Regaló a la reina una pequeña talla de madera de un Niño Jesús. Cuando los españoles regresaron allí en 1565, la encontraron, supieron que era de la expedición de Magallanes, y con gran devoción la procesionaron. Desde entonces, se celebra en Cebú la fiesta del Santo Niño, o Sinulog, que actualmente congrega a millones de personas cada año.

Magallanes atacó la población vecina de Mactán, cuyo líder Lapu-lapu no aceptaba pagar tributos al rey de Cebú, según le pedían ahora.

Alrededor de 60 españoles fueron rechazados en la playa por centenares, quizá miles de indígenas. Hubo 7 bajas, y entre ellas la del propio capitán general, quien ordenó a los demás que se retiraran mientras recibía la muerte.

Humabón invitó a comer a los hombres principales como supuesta muestra de amistad tras lo sucedido. Los españoles recelaron, pero terminaron acudiendo por no parecer cobardes.

Los temores se confirmaron, puesto que muchos cayeron asesinados. Habrá 27 bajas.

Durante el convite, desde las naos oyeron el griterío. Gonzalo Gómez de Espinosa ayudó a algunos a regresar, y finalmente los indígenas portaron a la orilla a Juan Serrano, herido y maniatado. Pedían hierro y artillería por rescate, pero tras dárselo por dos veces sin que lo soltaran, comprendieron que todo era un engaño y no tuvieron más remedio que marchar.

Carlos I realizó posteriormente varios pagos a su esposa, y pidió a Hernán Cortés y al rey de Portugal que acudieran en su rescate.